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La Sierra Norte es un destino histórico: Descúbrelo

07 de septiembre de 2017 -
8:30 min.

La Sierra Norte de Madrid no puede entenderse sin volver la mirada a nuestra historia y con ella a nuestro gran patrimonio que ha sido testigo de numerosas vivencias a lo largo de los años.

La protección y el cuidado que se le ha dado a la herencia cultural propia del pasado de nuestra Sierra, hacen que hoy en día, se pueda disfrutar de su magnitud y continuar trasmitiéndola a generaciones futuras.

Entre el patrimonio más reconocido en la Sierra podemos encontrar Monumentos declarados Histórico Artísticos, Bienes de Interés Cultural como el casco antiguo de Torrelaguna, el Monasterio del Paular, el Conjunto histórico–artístico de Buitrago del Lozoya, el Yacimiento Neandertal en Pinilla del Valle, Patones de Arriba o la Necrópolis de Sieteiglesias.

Zonas declaradas de Bien de Interés Cultural “zona arqueológica” como el municipio de La Cabrera y Redueña o las Atalayas de origen árabe.

Y numerosas construcciones menos reconocidas pero no por ello menos interesantes como La Iglesia de San Vicente Mártir en Braojos, la iglesia de San Mamés, Yacimientos en la Dehesa de la Oliva en Patones o la Ruta del Frente del Agua.

LAS INFLUENCIAS HISTÓRICAS:

Debido a su emplazamiento, en la frontera natural que forma el Sistema Central, la Sierra Norte en muchas fases de su historia se ha encontrado en una especie de tierra de nadie, en la que se ha ido forjando una identidad propia.

La cultura se ha desarrollado a partir de unos modos de vida en la montaña, sometida en muchos momentos al aislamiento e influenciada en gran medida por la ganadería y el pastoreo.

A continuación nos trasladaremos a dos épocas muy diferenciadas entre sí pero que mucho tienen en relación con la Sierra Norte y destacan este año en la zona de una forma muy especial.

CONMEMORANDO EL V CENTENARIO DE LA MUERTE DEL CARDENAL CISNEROS PRESENTAMOS… “LA CUNA DE CISNEROS”:

Corría el año 1436 en Tordelaguna, o Torrelaguna, como bien lo conocemos actualmente, cuando nació Gonzalo Jiménez de Cisneros o Francisco que fue el nombre que más tarde elegiría al entrar en la religión.

En ese momento Torrelaguna ya disponía de la concesión de villa libre y gracias al mercado libre de impuestos prosperaba.

El auge de Torrelaguna se produjo entre el s. XV y el XVI, coincidiendo con la época de poder del Cardenal Cisneros, con la construcción de la iglesia de Santa María Magdalena , y con el establecimiento de algunas familias nobles, como los Bernaldo de Quirós. Sin embargo, su importancia fue decreciendo en los años posteriores.

En 1808, las tropas francesas entran en Torrelaguna provocando importantes destrozos.

A mediados del siglo XIX, Torrelaguna comienza a recuperar cierto dinamismo con la construcción del Canal de Isabel II, y aunque la Guerra Civil también causó grandes daños materiales, la Villa, fue declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1973 en reconocimiento a su valioso patrimonio.

Las huellas del Cardenal son numerosas. Algunas están en ruinas, otras se han integrado en la vida actual del municipio o mantienen su uso religioso:

Cruz de Cisneros. La casa natal de Cisneros en Torrelaguna no se ha conservado. En el lugar donde se alzaba se erigió una cruz de piedra.

Iglesia Parroquial de Santa María Magdalena. Es uno de los mejores ejemplos de la arquitectura gótica madrileña. Su construcción abarca desde los primeros años del siglo XV hasta el primer cuarto del siglo XVII. De planta basilical con tres naves, cuenta con cinco capillas en los laterales. Los retablos son barrocos y platerescos. Entre ellos, resalta el del altar mayor, de tipo churrigueresco, atribuido a Narciso Tomé. A su izquierda, en una capilla lateral, se encuentra el denominado “Cristo de Cisneros”, donado por los Reyes Católicos, además de un sepulcro plateresco y los restos del poeta Juan de Mena.

Antiguo pósito o almacén de grano. En 1514 Cisneros estableció un almacén de grano para las épocas de escasez. La fachada presenta dos alturas, con hermosas galerías porticadas. En la parte superior derecha, encontramos una lápida con el escudo cardenalicio arzobispal de Cisneros. En la actualidad el edificio alberga las dependencias del Ayuntamiento.

Abadía de las Madres Concepcionistas Franciscanas Descalzas. Del siglo XVI, destaca el retablo de su iglesia, obra del siglo XVII del escultor Michel Tomas, con la Inmaculada Concepción como tema principal. Interesante también resulta la fachada del templo, de tipo renacentista.

Ermita de Nuestra Señora de la Soledad. Levanta en diferentes fases a partir del antiguo Humilladero de la Vera Cruz, presenta elementos góticos y barrocos. De planta de cruz latina con nave única, se convirtió en santuario de la Patrona de la localidad en el siglo XVIII, época de la que data su interesante camarín con bóveda pintada.

Monasterio Franciscano de la Madre de Dios. Fundado por el Cardenal Cisneros y destruido por las tropas de Napoleón, del que sólo queda la espadaña del siglo XVI y restos de muros.

Convento de las Carmelitas de la Caridad. Construido a finales del siglo XIX como fundación benéfica para la enseñanza de niños pobres. Se compone de iglesia de estilo neogótico, casa convento, aulas y residencia. La fachada, con rosetón y espadaña, ha sido restaurada recientemente. 

Plaza de la Montera. Pintoresco espacio en el que se pueden apreciar buenos ejemplos de arquitectura civil. En ella se levantaron dos hermosas casas solariegas en los siglos XVII y XVIII, realizadas en estilo típicamente castellano, basado en el ladrillo y la piedra. En la actualidad, mantienen todo su esplendor y conservan sendas cuevas-bodegas en su interior, muy frecuentes en las viviendas del casco histórico.

Palacio de las Salinas. Su construcción se asocia al taller de Gil de Hontañón, en el siglo XVI. En la actualidad, sólo se conserva la fachada del edificio original, de estilo renacentista, considerada como la antecesora de la Universidad de Alcalá de Henares.

Alfolí de la Sal o Alhóndiga. Antiguo mercado, edificado entre los siglos XIV y XV, que luego se convirtió en almacén de sal, o alfolí. Hoy en día, rehabilitado como restaurante, con posibilidad de visitar sus cuevas.

Hospital de la Santísima Trinidad. Fue construido en el siglo XV, aprovechando la mezquita y la sinagoga antiguas. Actualmente, alberga la Casa de la Cultura, tras su reciente reconstrucción, en la que se han mantenido elementos mudéjares y góticos de épocas anteriores.

Centro Moltalbán. Edificado en 1915 para funcionar como escuela de primaria. Hoy es la sede de la Biblioteca Municipal.

Puerta del Cristo de Burgos. En su origen, uno de los accesos de la casi desaparecida muralla medieval. Se trata de un arco de medio punto con dovelas de piedra, donde había una hornacina con una talla de un Cristo.

Atalaya de Arrebatacapas. Una de las seis torres de vigilancia construidas por los musulmanes en la vega del Jarama para la protección de Toledo. Data del periodo emiral, siglo IX. Situada en las afueras del municipio, en la carretera M-131, en dirección a El Berrueco.

¿Sabías que?

Durante un tiempo se barajó la posibilidad de abrir en Torrelaguna la Universidad de Alcalá.

El poeta y secretario real, Juan de Mena, murió en el pueblo al caerse del burro.

Los franceses asolaron la localidad para buscar al “Empecinado durante la guerra de la Independencia.

Al rey Alfonso XIII le devolvieron un reloj que había olvidado después de lavarse las manos en una pila.

 

No te pierdas la visita a éste municipio. Para más información, consultar la página web www.torrelaguna.es/turismo

 

 

YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

La ruta que se presenta es parte de una actuación del Ayuntamiento de Puentes Viejas y la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid para incluir en el plan de yacimientos visitables la zona fortificada del denominado Frente del Agua.

¿Sabías que? Tras tres años de conflicto, los soldados de los dos bandos llegaron a confraternizar. Desde iniciar un partido que fútbol que no se pudo continuar, a intercambiar tabaco, ya que el tabaco estaba en Canarias, zona franquista y el papel en Alicante y Murcia, zona republicana o cantos jaleados entre las trincheras ocurrían a menudo en este frente.

 

Este Frente tuvo una importancia estratégica, dado que su control permitía el acceso al abastecimiento de agua de los dos principales embalses que abastecían a la capital: Puentes Viejas y El Villar. La caída anticipada de los embalses en manos del ejército franquista hubiera supuesto un duro revés para la defensa de la ciudad de Madrid.

La importancia del recurso hídrico provocó que el ejército republicano y el franquista dedicaran miles de soldados a defender sus posiciones, estabilizando el frente y situando las tropas de ambos bandos en hitos fortificados separados escasos centenares de metros.

El itinerario recorre varios vestigios de la batalla como son los nidos de ametralladoras, todos salvo uno con los techos bastante bien conservados. Los del ejército republicano con una abertura segmentada y los franquistas con una abertura continua.

Las trincheras, cavadas en profundidad, permitían disparar al enemigo cubriendo el cuerpo de los disparos y el permitiendo el desplazamiento con cierta seguridad por el terreno. Actualmente están casi totalmente tapadas por tierra.

Al mando de las tropas franquistas se encontraba el general García Escámez y el comandante Rada con el centro de mando en el cerro de Piñuecar. Las tropas republicanas, las órdenes del general Carlos Bernal y dirigidas desde el cerro El Portachuelo detuvieron inicialmente la ofensiva.

La ruta constituye una primera fase de la restauración del yacimiento visitable que cuenta con muchos más hitos fortificados de la Batalla del Agua.

Durante la Guerra Civil (1936-1939) la toma de Madrid fue uno de los objetivos principales del ejército sublevado. El general Mola, responsable del frente Norte, organizó columnas militares desde Pamplona y Burgos que partieron hacia Somosierra.

Para defender este paso la Republica movilizó contingentes con milicianos, guardias de asalto y carabineros. El 25 de Julio de 1936 las columnas enviadas por Mola consiguieron tomar el puerto, pero fueron detenidas en Buitrago por las tropas gubernamentales apoyadas por la aviación. Desde ese momento se definió una línea de frente en esta zona de la sierra.

El municipio de Paredes de Buitrago, el cual pertenece actualmente a Puentes Viejas, tuvo una gran importancia durante la Guerra Civil, ya que la defensa de los dos embalses principales que surtían a la capital, Puentes Viejas y el Villar, era vital para el abastecimiento de agua a Madrid. Debido a esto se construyeron trincheras, nidos de ametralladoras, refugios, etc., que hoy día se mantienen en un muy buen estado de conservación.

En definitiva, algo tan esencial como es el abastecimiento de agua provocó que un número importante de soldados franquistas y republicanos, se dedicaran a defender esta zona creando el Frente del Agua.

La batalla del agua

Una manera práctica de obligar a una gran ciudad a que se rinda es cortarle el suministro de agua. Eso mismo es lo que pretendieron los soldados de Franco durante la Guerra Civil, que trataron de conquistar el pantano de Puentes Viejas, al norte de la capital de España. Pero las milicias republicanas se lo impidieron tras un largo y sangriento combate. De camino al pantano había una colina llamado Cerrado Pelado, entre los pueblos de Paredes de Buitrago y Prádena del Rincón.

Los combates por esta colina fueron intensos. Los republicanos sabían que si sus enemigos la tomaban ya estarían casi en el pantano, por eso ofrecieron una resistencia numantina. Y tuvieron éxito.

Los franquistas no lograron conquistar el Cerro Pelado, que quedó dividido exactamente por la mitad entre los dos bandos: la cara sur, ocupada por los republicanos, y llamada “Loma Quemada” y la cara norte tomada por el ejército de Franco, conocida como “Loma Verde”. Ambos lados se fortificaron y no trataron de conquistar la zona opuesta durante el resto de la guerra. El Cerro Pelado y todo el sector de Somosierra se convirtió en lo que se llamaría un “frente dormido” hasta el fin del conflicto en 1939.

Precisamente destaca el puesto de mando franquista en la “Loma Verde”, un búnker en perfecto estado, en el que todavía se puede leer sin ninguna dificultad el nombre de una unidad que sostenía el frente en aquel sector. “Las 7ª y 8ª Centurias de Ametralladoras de Falange”. También en la zona republicana se pueden contemplar fortines y nidos de ametralladora en admirable estado de conservación.

En definitiva, durante este recorrido se puede contemplar cada posición, los observatorios, nidos de ametralladoras, puestos de mando o elementos defensivos de cada uno de los bandos.

 

No te pierdas las visitas guiadas que se realizan desde el ayuntamiento de Puentes Viejas todos los sábados, domingos y festivos a las 10:30 y 16:00h. Para más información visitar la web www.sedellanaturaleza.com o contactar a través de ventealcampo@sedellanaturaleza.com o en los teléfonos 667 014 701(Fco. Javier) y 622 311 184 (Carolina).

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